D’Elía quiere controlar los precios junto a Moreno

El dirigente piquetero Luis D’Elía tomó hoy distancia de sus pares oficialistas que decidieron movilizarse a supermercados para reclamar alimentos, y anunció que impulsará un acuerdo con el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, para que movimientos sociales puedan realizar un “estricto seguimiento de precios ” en grandes negocios de todo el país.

Tras calificar como una “acción espasmódica” destinada “a hacer un poco de prensa ” la marcha de hoy convocada por piqueteros, el dirigente ultrakirchnerista anticipó que pedirá una audiencia con Moreno en búsqueda de un “convenio” que les permita a unos “20 movimientos sociales” verificar precios en “todos los supermercados de la Argentina” y así “mantener informada” a la Secretaría.

D’Elía destacó que “dada la voracidad con que se mueven los formadores de precios”, su intención es lograr que se autorice a organizaciones sociales “hacer seguimientos de precios, semana a semana” a fin de que “Comercio pueda definir cuáles son las políticas” a seguir frente a los aumentos. Sigue leyendo

Los alimentos aumentaron hasta un 100 por ciento

InflacionLos precios de carnes, frutas y verduras aumentaron hasta un 100 por ciento según los resultados un relevamiento realizado en el conurbano bonaerense. Por lo que queda constatado que los productos que “bajarían su costo” no lo hicieron como estaba previsto.

El incremento de hasta el 100 por ciento se desprende de un relevamiento sobre artículos de primera necesidad realizado por la Asociación de Defensa de Derechos de Usuarios y Consumidores (ADDUC) en los hipermercados Coto, Carrefour y Plaza Vea, supermercados chinos y autoservicios de Lanús, Lomas de Zamora y Almirante Brown.

En el período analizado por ADDUC -entre el 20 de marzo y la primera quincena de abril- la carne picada subió hasta un 94 por ciento, al comercializarse a 14 pesos por kilo, y el asado pegó un salto del 58 por ciento, al alcanzar un valor de 21 pesos por kilo, mientras que otros cortes como la bola de lomo, la falda y la paleta se incrementaron en un promedio del 30 por ciento. Sigue leyendo

“La remarcación de precios es semanal”

Inflacion semanalLa titular del Centro de Educación al Consumidor analizó junto a La Política Online el acuerdo logrado entre los productores y el gobierno para reabrir la exportación de carne y limitar el precio de los cortes populares. Afirma que los alimentos suben semanalmente.

Mientras el secretario de Agricultura, Javier de Urquiza, festejaba el acuerdo logrado ayer entre el gobierno y los productores ganaderos para la reapertura de las exportaciones de carnes a cambio de que los productores garanticen el abastecimiento para poder bajar los precios al público, la crítica sigue resonando en relación al índice inflacionario y la escasa expectativa que genera esta decisión.

La Política Online dialogó por esto con Susana Andrada, titular del Centro de Educación al Consumidor (CEC), quien manifestó su preocupación por el alza del precio en los alimentos, en muchos casos semanales, y como varios criticó con dureza el rol del Secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno: “Para lo único que fue útil Moreno es para retocar los índices del Indec”, afirmó.

¿Cual es su opinión del acuerdo de ayer por la carne?

Yo en realidad lo quiero ver en la práctica, porque de teorías de acuerdos y anuncios ya estamos un poco cansados y después en la práctica no vemos nada. Moreno en su momento había anunciado el tema de los 13 cortes por el paro agropecuario, y cuando se levantó el paro el tope de precios no se llevó adelante. Después de un acuerdo con los frigoríficos para que esos cortes lleguen a los supermercados, esto hará unos 15 días atrás, y tampoco se cumplió. Y ahora es un tercer acuerdo por un mismo producto y con las mismas características. Sigue leyendo

Moreno: el nuevo IPC de la Argentina

RobertoCachanoskyLas expectativas inflacionarias no se forman por el Índice de Precios al Consumidor sino por lo que la gente comprueba cuando va a comprar los bienes y servicios. Si estos aumentan todos al mismo tiempo, no hay sensación, hay inflación.

Según Julio Cobos, vicepresidente de la Nación, la inflación “es una sensación, igual que la inseguridad”. Para él, “siempre estará en la gente la sensación de inflación. Es como la inseguridad, uno puede disminuir los índices del delito, pero la sensación, como es acumulativa, seguirá estando”. Leo las declaraciones de Cobos y miro la factura de la prepaga que me acaba de llegar: el numerito más alto que tengo que pagar es, según el vicepresidente, una sensación, de manera que voy a pagarle a la prepaga el valor anterior porque no es cuestión de pagar de más por tener sensaciones.

Este mismo criterio debería seguir la gente cuando va al supermercado. Si en el ticket parece que las papas tienen un precio más alto, debería pagarse el precio anterior para no pagar de más por una cuestión de sensaciones. ¡Qué bueno que sería si los productores le pagaran al Estado las retenciones sobre los precios de la soja al valor de 2001, dado que el aumento de precio también debe ser una sensación! O, mejor aún, cuando las empresas liquiden sus impuestos a las ganancias, deberían tomar los precios de facturación de 2006, porque los precios de facturación de 2007 son una sensación según el vicepresidente. Por lo tanto, la recaudación sería menor por ganancias, por el impuesto al cheque y por el IVA, pero el Estado no tendría que preocuparse porque los menores ingresos fiscales –según Cobos– serían una sensación. Sigue leyendo

¿Quién controla el precio que pagamos por Moreno y por Fernández?

Gustavo CollaManifestó el sr. Alberto Fernandez que entre los deberes del Estado esta “el de garantizar que no haya excesos de aquel que produce o brinda un servicio”. No se sabe que autor sobre teorías del Estado manifiesta semejante cosa como “deber del Estado”, pero como el “Gran K ilustrado” tiene respuesta adecuada para todo, a su gusto y medida, si este concepto no existía, el Jefe de Gabinete, lo acaba de incorporar.

En el universo económico todos revestimos la calidad consumidores y productores en forma simultanea. Somos consumidores a la hora de sentarnos a la mesa y productores a la hora de salir a trabajar para poder llenar la mesa. En tal sentido tanto Guillermo Moreno como Alberto Fernandez, obviamente son consumidores y aunque parezca mentira (por favor no me insulte) TAMBIEN SON PRODUCTORES. Perciben un sueldo por la tarea que desempeñan, que se supone por definición ( y nada mas que por definición) resulta útil a la sociedad, sueldo que no es otra cosa que EL PRECIO DE ESOS SERVICIOS QUE PRESTAN.

Entonces, si de estudiar costos, precios, margenes de utilidad, etc. se trata YO TAMBIEN QUIERO SABER CUANTO GANAN ESTOS SEÑORES (a valores reales computando todos los “chiches” que se agregan al salario nominal) Y EN TODO CASO SI LA SUMA QUE PERCIBEN GUARDA RELACION Y PROPORCION AL SERVICIO QUE PRESTAN. Y en caso de arribarse a la conclusión que resultan excesivos, QUE METODO CUENTA EL CIUDADANO COMUN PARA REGULAR EL PRECIO DE ESTOS SERVICIOS. Sigue leyendo

Atrapado y sin salida

Roberto CachanoskyEl estilo de gobierno del matrimonio Kirchner es responsable de haber metido al país en un callejón en el que no hay escapatoria.

A medida que van pasando las semanas, y a pesar del enorme esfuerzo que se hace para transmitir que la economía marcha bien y no hay complicaciones serias a la vista, cada vez es más evidente que el Gobierno está atrapado sin salida en su política económica.

La apuesta a la reactivación vía la expansión monetaria ha llegado al tope de sus posibilidades. La inflación se ha desbordado, literalmente, porque la demanda de moneda ya no aumenta: cada peso que emite el Banco Central de la República Argentina (BCRA) se va a los precios. Como el BCRA defiende el valor del dólar en vez del valor del peso, tiene que cobrar el impuesto inflacionario para defender la divisa estadounidense. Sin embargo, ese impuesto inflacionario ha licuado el tipo de cambio real, al punto de que algunos sectores empresariales comienzan a reclamar un dólar aún más alto. La gran pregunta es: ¿cómo?

Al mismo tiempo, el aumento de la inflación hace caer el salario real y amenaza al motor de la reactivación desde 2002 hasta ahora, que es el consumo. Para que este no caiga, el Gobierno tiene que otorgar aumentos de salarios que, al menos, igualen la tasa de inflación. El costo de estas medidas implica una pérdida de rentabilidad para las empresas. Por su lado, éstas tienen que optar por ajustar precios o perder capital de trabajo, dado que si venden a precios más bajos luego no pueden reponer el stock de mercadería vendida. Sigue leyendo

“En pelotas como nuestros hermanos los indios”

Directora de la Historia Paralela Susana SechiLos argentinos hemos sido avasallados durante ese larga campaña oficial de quien hoy detenta la Presidencia de la Nación Cristina Kirchner, por medio de la remanida frase “El cambio recién empieza” y podido comprobar a 72 días de su asunción que el cambio nunca comenzó, solo se profundizaron las malas políticas del gobierno anterior y se agudizaron las mentiras.

Por medio de una perorata de atril que supera a las de su antecesor, la Señora Kirchner se expresa con series de índices, promedios y porcentajes que reflejan todo lo que a su gobierno le conviene dentro de un extraño y engañoso boceto de crecimiento económico, y una trastocada numerología como muestra de baja desocupación, mejoras estructurales de salarios y jubilaciones, como también una desfasada lectura del real proceso inflacionario. Un salvavidas para rescatar a la Señora de las aguas de un mar revuelto en que se ha convertido su gestión.

Unos son los precios que se dibujan en la Casa Rosada y otros los que muestran día a día las góndolas de los supermercados, donde los artículos de primera necesidad aumentan incluso sobrepasando valores internacionales, mientras los salarios han iniciado un descenso productos de esos pobres aumentos que no alcanzan a cubrir el desfasaje inflacionario.

Hugo Moyano actuó como una pieza clave de los Kirchner en un acuerdo pactado que determinó un tope para los aumentos salariales para el año en curso de un 19.5 %, impuesto por el encubierto Ministro de Economía Néstor Kirchner para llevar tranquilidad a la administración que comparte con su esposa, marcando de esa forma las pautas para las próximas paritarias que tendrán como techo lo dispuesto en el pacto Kirchner-Moyano. Sigue leyendo