Un golpe demoledor a los Kirchner

Karin Ebensperger

Karin Ebensperger

Desde que el Senado argentino rechazó el proyecto que aumentaba las retenciones a las exportaciones, algo de fondo cambió en Argentina. El gobierno sin contrapeso al que estaban acostumbrados los Kirchner y su estrategia del todo o nada sufrieron una gran derrota. El destino de Cristina Fernández y su marido depende ahora de su capacidad para cambiar el modo de gobernar.

Partiendo por el impuesto a las exportaciones, que se conoce como retenciones, algo muy difícil de explicar fuera de Argentina. La mayoría de los países modernos considera necesario estimular las exportaciones, pero Argentina lo hace al revés.

En 2002, el entonces Presidente Eduardo Duhalde aplicó este impuesto a los granos en una situación límite, en que la deuda externa y el caos político llevaron al Ejecutivo a obtener esos fondos para cubrir las necesidades mínimas de los sectores más postergados. Y buena parte del sector agroindustrial colaboró en aras del bien común. Sigue leyendo

Argentina una fábrica de pobres

Pobreza - Argentina

Pobreza - Argentina

Según un estudio de la consultora SEL, la pobreza afecta al 31,6 por ciento de la población, con un alza de 1,3 puntos porcentuales frente al semestre previo, en la tercera subida consecutiva desde diciembre del 2006, y en un fuerte desafío a las cifras oficiales que marcan una constante caída.

El aumento de la pobreza se produce pese al fuerte crecimiento de la economía, que va por su sexto año de expansión a tasas superiores al 8,0 por ciento anual.

Las cifras del Gobierno muestran un ininterrumpido proceso de caída de la pobreza hasta el 20,6 por ciento de la población en el semestre móvil de octubre a marzo del 2008. Sigue leyendo

CUBA: La Perestroika puede esperar

Jorge EnriquezEl simulacro de renuncia de Fidel Castro ha ocupado las primeras planas de los periódicos del mundo. Empleo el término simulacro, porque es evidente que, aún sin un cargo formal, él seguirá ejerciendo el poder real en la isla.

Por si alguna duda cabía, el discurso de asunción como presidente de Cuba de su hermano Raúl, la despejó definitivamente.

Eso no significa que no pueda haber algunos cambios. Tal vez la renuncia se explique por la resignación del viejo dictador a aceptarlos, aunque sea en dosis homeopáticas, sin dejar en ellos su huella.

Lo cierto es que tarde o temprano cierta forma de flexibilización económica deberá incorporarse, porque el asfixiante estatismo de Cuba se traduce en una economía paupérrima, de bajísima productividad. En efecto, los cubanos reciben del Estado subsidios alimentarios que no le alcanzan ni para vivir 15 días. Para colmo, son discriminados en su propia porque, de hecho, no se les permite entrar en los hoteles y restaurantes frecuentados por turistas, excepto a quienes trabajan allí, los cuales, merced a las propinas de aquéllos pueden atravesar, siquiera, escasamente el umbral de la indigencia para llegar al escalón más bajo de la pobreza. Sigue leyendo