El Gran Ausente

Eduardo DuhaldeSi algo deben agradecerles a los argentinos a Néstor Kirchner ha sido que gracias a su iniciativa del partido único ha reunido a lo peor de la corporación política, incluso a aquellos que desde ambiguas posiciones se mostraban como opositores o con posturas aparentemente independientes, tales los casos de Roberto Lavagna y Carlos Alberto Reuterman.

En este apeletonamiento de quienes fueron destinatarios del famoso “que se vayan todos”, el amplio criterio del Señor Kirchner ha hecho que indeseables de diferentes partidos y no solo peronistas se encuentren en una exposición pública que les permite a los ciudadanos tener muy en claro quienes son los responsables de los males que aquejan a la República.

Es lamentable que por diferencias “della famiglia” Eduardo Duahalde no sea de la partida, el ex-presidente alternativo reune condiciones mas que sobradas para integrar el gran rejunte de Puerto Madero, su inclusión sería un gran aporte a esta vergonzosa vidriera de la decadencia argentina. Sigue leyendo

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“El que me votó se confundió”

Lavagna-KirchnerEl ex candidato presidencial Roberto Lavagna afirmó que aquel ciudadano que lo votó para que ejerciera una “rabiosa” oposición “no escuchó” su propuesta electoral y recordó que siempre se presentó como “una alternativa” al Gobierno.

De esta forma, Lavagna salió a responder los cuestionamientos que recibió de sus propios votantes y de dirigentes de la oposición, luego de su acercamiento al kirchnerismo para sumarse al proceso de reorganización del PJ. 

“El que me votó como opositor no escuchó lo que yo decía. Cuando me hablaban de oposición yo decía que era una alternativa y que la oposición rabiosa estaba en otro lado. Está en los discursos y en el programa de gobierno. Si alguien se confundió, lo siento mucho”, señaló el ex ministro en declaraciones a Radio América. Sigue leyendo

Lavagna: Una nueva estafa política

Jorge EnriquezLa política argentina suma un nuevo Borocotó. Aunque, en verdad, será mejor a partir de ahora mencionar a los transfuguismos, cuando son muy graves, no con el apellido del video-pediatra sino con el del ex Ministro de Economía. De un dirigente que se cambia súbitamente de bando, diremos, desde ahora que se “lavagnizó”.

Acabamos de asistir a una grosera estafa política. Es un hecho indefendible desde todo punto de vista Lavagna intenta justificarlo diciendo que su candidatura no era de “oposición”, sino de “alternativa”, asignándole a la primera opción un carácter salvaje, casi rayano en el golpismo. Con pedantería y tono doctoral, pretende burlarse de todos nosotros, enseñándonos que su actitud es la que corresponde a las grandes democracias del mundo.

Una burda patraña. Lo normal en las democracias avanzadas es que haya oficialismo y oposición. Los partidos dirimen sus diferencias en elecciones internas o primarias. Si las divergencias de Lavagna con el matrimonio reinante son sólo de matices, debía haber presentado su candidatura en el seno del Partido Justicialista o del Frente de la Victoria. Para los millones de argentinos que lo votaron, él representaba mucho más que eso: una alternativa es, precisamente y hasta desde la propia etimología de la palabra (si queremos ser doctorales en serio), “otra” cosa. Sigue leyendo

Capacidad de asombro perdida

Fracisco ViottiSo pena de ser reiterativo, una vez más se confirma lo que vengo sosteniendo desde hace mucho tiempo: “Los más peligroso que nos puede ocurrir a los habitantes (sobrevivientes) de la ex Nación Argentina, es que hemos perdido la capacidad de asombro”. Lo ocurrido con la desfachatez de Lavagna, si bien era cantado que algo así sucedería, ya que quienes me conocen saben de mi forma de pensar respecto a ese pacto entre el maquiavélico Dr. K y no menos cara de piedra Lavagna. Pero lo concreto es que se cumplió con lo pactado y este sr. se “robó” tres millones doscientos mil votos. Lo suficiente como para estar seguros, que fraude electoral aparte, su majestad Lady K, no iría a segunda vuelta.

Pero lo que nunca imaginé, es que saliera Duhalde a decir que él era feliz por la alianza de Kirchner con Lavagna y que además éste último , había dado muestras de patriotismo. Si esto es patriotismo, seguramente estamos en dos dimensiones distintas y la realidad es que la amplia mayoría de los ex habitantes de lo que alguna vez fue la Nación Argentina, estamos posados en los palos de abajo del gran gallinero nacional y estos atorrantes ni siquiera miran para abajo. Sólo nos defecan y cada vez más, total no reaccionamos y si lo hacemos somos unos pocos (al menos por ahora) y el resto, hasta miran desde abajo y con la boca abierta. Sigue leyendo

Todos unidos triunfaremos…hasta que choque la calesita

Humberto BonanataKirchner parece estar cumpliendo el sueño de Perón: un partido único, hegemónico que desnaturalice la democracia liberal alberdiana en un autoritarismo formal que rija sobre la sociedad argentina en su conjunto “per secula seculorum”. Cambios gatopardistas “de mascarillas” para pasarse de mano el poder.

Nuestra democracia vive el peor momento de sus casi 25 años de reestablecimiento. El poder va por todo el poder sin miramiento alguno del respeto hacia los opositores –desunidos y egoístas- que no crean alternativas en la larga noche que se avecina y sólo comentan los juegos estratégicos del “amo del feudo”.

La traición de Lavagna a su tres millones y medio de votantes fue la gota que desbordó el vaso y transparentó maléficamente el plan de afianzamiento del kirchnerato. Como ya lo dijimos, Lavagna nunca actuó en política: siempre fue peronista. Y como tal sólo responde con lealtad al Jefe. La necesidad que -dentro del movimiento que creara Perón inspirado en Mussolini- se conforme un polo opositor interno es raíz de sustento del sistema democrático en la Argentina. Sigue leyendo

Opacada por Kirchner, Cristina aún no encuentra su propio sello

Cristina KirchnerAcaso porque es verano y porque el PJ ocupa el centro de la agenda oficial, hasta ahora la Presidenta pasó más tiempo fuera de la Casa Rosada que en ella.

Se toma un receso diario para la hora de la siesta, en Olivos, y este fin de semana volvió a instalarse en El Calafate. Anunció más del doble de lo que inauguró, pese a que su esposo dejó muchas obras pendientes. Tuvo más reuniones sociales con celebridades que encuentros protocolares. El 90% de sus decisiones fue para nombrar funcionarios, en su inmensa mayoría heredados de la Gestión Néstor. Repitió vestuario una sola vez en dos meses.

Estilo CFK. Con algunas ondas y colores blancos lució en la asunción presidencial. El viernes se la vio con pelo lacio y colores fuertes.
Sesenta días pueden ser nada o mucho, todo depende de para qué. Hoy, Cristina Fernández de Kirchner cumple sus primeros sesenta días como presidenta de la Nación. Pocos, poquísimos para sacar conclusiones definitivas: los resultados nece
sitan tiempo. Pero acaso sean suficientes para intuir algunas tendencias. En dos meses, algo opacada por el protagonismo que siguen teniendo su marido y ciertos conflictos “heredados de la gestión anterior”, el aún indescifrable estilo Cristina parece insinuarse en seis datos surgidos del análisis de su actividad diaria: Sigue leyendo

Patético comportamiento político

Roberto CachanoskyEl acuerdo entre el ex presidente de la Nación y su ex ministro de Economía deja nuevamente al desnudo el hecho de que a la dirigencia argentina no la impulsan las ideas, sino el mero interés personal de acumular poder para cuidar su medio de vida.

La nueva alianza entre Néstor Kirchner y Roberto Lavagna no debería sorprender en absoluto. Y no debería sorprender por dos razones: a) en lo ideológico no existen diferencias sustanciales, por más que Lavagna haya atacado duramente a los Kirchner durante la campaña electoral. Son cosas que se dicen en las campañas para diferenciarse de los otros competidores pero sin una profunda convicción y b) porque a esta altura del partido es más que evidente que buena parte de la dirigencia política, no todos, han tomado esta actividad como una profesión. Como un negocio personal.

¿Por qué sorprenderse de esta nueva alianza si, finalmente, Lavagna fue funcionario del gobierno de Alfonsín, del cual se fue cuando vio que el famoso festival de bonos iba a estallar mal y luego estuvo con Duhalde, primero aliado y luego acérrimo adversario de Kirchner, para nuevamente irse del gobierno de este último cuando advirtió que la inflación se desbordaba? Si alguna habilidad política debe reconocérsele al ex ministro de economía es su capacidad para anticiparse al hundimiento del barco y saltar antes que el resto de los pasajeros. Sigue leyendo