Cristina, the peacemaker

Directora de la Historia Paralela Susana SechiNo fue precisamente un hermoso homenaje para el Día Internacional de la Mujer la intervención de la Presidente durante la Cumbre del Grupo de Río.

En un ambiente caldeado en el que las voces se elevaban hasta la crispación y las injurias llegaban al nivel del insulto personal, el equilibrio de Leonel Fernández, Presidente Protémpore del Grupo Río y Primer Mandatario de la República Dominicana donde se realizaba el cónclave, hizo que manejara con excelencia la situación poniendo paños fríos al acalorado enfrentamiento.

Cuando llegó el tiempo de la intervención de la Presidente argentina, quien declamó “que solamente en la paz, solamente por la paz, se puede lograr irrestrictamente la vigencia de los derechos humanos”, repitiendo la retórica que la materia de los derechos humanos es el pilar fundamental de su gobierno, es la misma que encaramada en los derechos de los terroristas aplicó su criterio, “no nos apartemos del derecho y de la legalidad para combatir a los ilegales, a los ilegales se los combate con mas derechos y legalidad”.

Recriminando al gobierno colombiano, Cristina Kirchner, por lo que consideró una gravísima violación a la soberanía del territorio ecuatoriano, pareció encontrar una explicación fortuita al hecho considerándolo no como algo ocasional en el fragor de una batalla, si no como algo que comenzó a dispararse cuando se lograron concretar los “canjes humanitarios”.

Los argentinos que conocen muy bien las ambigüedades de la Señora, sintieron vergüenza ajena pero no se asombraron. Esas políticas que dice mantener el matrimonio Kirchner desde hace cinco años y referidas a los derechos humanos, son tales como lo expresó la Presidente en su alocución, solo representan a los terroristas.
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