Héroes y villanos, de aquí y de allá

Susana SechiVeintitrés de enero, a diecinueve años del copamiento del Regimiento 3 de Infantería Mecanizada de La Tablada en el conurbano bonaerense. Una guerrilla terrorista en un intento de tomar el poder durante un gobierno democrático, utilizó los métodos adquiridos en su entrenamiento cubano, copando esas instalaciones militares que en esos momentos contaba con una guarnición mínima.De inmediato fuerzas del Ejército Argentino y de la Policía de la Provincia Buenos Aires se dieron a la tarea de recuperar el regimiento, entablándose una lucha sin cuartel. Acciones heroicas desarrollaron hombres del ejército y la policía, esos mismos que hoy son vilipendiados por un gobierno que en usurpación de título, designa a esos terroristas como Jóvenes Idealistas y a los que actuaron en defensa de un gobierno constitucional como asesinos y represores.

Esos terroristas fueron condenados por la Justicia en plena vigencia del Estado de Derecho y luego indultados por diferentes presidentes oportunistas, Menem, De la Rúa y Duhalde, que los volvieron a insertar en esa sociedad contra la que habían atentado, permitiéndoles a partir del año 2003 introducirse en política durante el gobierno de Néstor Kirchner, conformándose así un estado terrorista, el que después de cuatro años y medio de gestión se sigue expandiendo de la mano de la Señora Kirchner, quien curiosamente se declara como acérrima defensora de los Derechos Humanos.

Defensa de unos extraños derechos humanos que esta Presidente comparte con Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, esas señoras que no consideran que las FARC sean una organización terrorista y que últimamente han sido designadas por Cristina Kirchner como “Madres y Abuelas de la Patria”

La tergiversación de la Historia como práctica sistemática por parte del matrimonio Kirchner impuso asumir como “beligerantes” a todos los grupos terroristas que asolaron la Argentina en las décadas de los 60, 70 y 80, calificándolos como inocentes jóvenes revolucionarios que luchaban por una patria mejor y que aspiraban a una justicia social que se correspondiera con los principios castromarxistas que intentaban instaurar por medio de ejércitos armados y enfrentando a un pueblo no permeable a esas ideologías.

En estos momentos nombres comunes a esos grupos terroristas comparten los espacios de poder de un gobierno diseñado por apócrifos filósofos como Horacio Vertbisky, destinado a desatar odios y castigos retroactivos a quienes los vencieron militarmente, combatiendo sus acciones sangrientas que ejecutaban en nombre del ideal foráneo “patria, socialismo o muerte”, el mismo que volvió a flamear en estos tiempos detrás de los trapos rojos de diferentes organizaciones en Latino América.

Cultivando esa obsesión, no ilustrados gobernantes buscan su inspiración en el interior de una isla prisión cuyo profeta del mal a pesar del deterioro físico imparte las coordenadas para una nueva revolución, la que ha disfrazada de la utopía de una “Patria Grande” que se ha denominado “Proyecto Bolivariano”.

Un impedimento afloró interponiéndose en el camino, un gobierno colombiano de raíz democrática, algo extraño en la región, no se deja doblegar por estas pseudo democracias de matriz terrorista, quienes juntas corren en auxilio de sus compañeros acorralados de las FARC.

De terroristas a fuerzas beligerantes, al igual que en Argentina donde quienes atentaron contra la Patria son laureados y mostrados como víctimas de un pasado reciente, prescriptos sus crímenes como si sus delitos no fuesen de lesa humanidad.

Europa y el resto de las naciones civilizadas rechazaron esta abominación promovida por Hugo Chávez y se los seguirá llamando terroristas, porque eso es lo que han sido y eso es lo que son, allá y aquí, aunque nos cambien los libros de historia.

Hoy los que se enfrentaron a quienes agredieron la Nación ese 23 de enero de 1989, no son reconocidos por haber cumplido con su deber cuando la Patria estaba en riesgo, algunos están presos y otros olvidados, pero para la mayoría de los argentinos de bien seguirán siendo “los héroes de La Tablada”

Autor: Susana Sechi
Directora de La Historia Paralela

Email: susanasechi@gmail.com

Anuncios

2 comentarios

  1. Excelente informe. Es muy importante que como argentinos sepamos la verdad de lo que sucedio en esas decadas, soy un joven de 20 años. como aporte te puedo decir que en la mayoria de las escuelas se nos educa odiando a los militares y mintiendonos sobre la historia. Hoy en dia todos o la mayoria de los jovenes tienen el mismo ideal que esos “revolucionarios” de la epoca. Solo que como vivimos en una democracia totalmente liberal, no tienen la necesidad de tomar el poder, ya que los que nos gobiernan tienen el mismo pensamiento.
    Pero bueno, asi estamos. Y no hay nada que podamos hacer….

    me retiro. un gran saludo. un gran informe.

  2. Es verdad, igual yo soy partidario de que con los militares estabamos mucho mejor. Ojala pudieran volver a tomar el poder, pero ya no son los mismos de antes, ahora no tienen huevos.
    Si Videla se los hubiera llevado a todos estos zurditos de mierda, se hacen los locos ahora porque tenemos un gobierno cagon que no les dice nada. Pero adentro con la picana tenias que escucharlos diciedo “no señor por favor no se nada.. aaaa” poniendose a llorar cagones de mierda. Igual que esos pendejos forros que porque se tiraron un par de tiros en malvinas hace 20 años que estan llorando, manga de putos. Encima las perdieron.

    Al fin encuentro un lugar donde comparten mis pensamientos y no un foro de zurdos, subersivos que como los mataria.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: