Un agravio mas

susana sechiFlanqueada por Hebe de Bonafini y Estela de Carlotto la recién electa Presidente hizo su entrada triunfal en el predio de la Ex-ESMA, ahora convertido en Espacio de la Memoria, para cumplir con la entrega de la propiedad a sus nuevas dueñas.Abriendo el acto un exultante Presidente destacó las acciones de esos hermanos, hoy conocidos como “Jóvenes Idealistas”, a los que calificó como héroes anónimos de sus principios y mostrándose altamente emocionado por la recuperación de la ESMA, aclaró “que está en manos de quienes tienen que estar”, como si se premiara a un terrorismo por asolar la Argentina e imponer la muerte de seres inocentes, solamente por la locura de tomar el poder en los años 70 para instaurar ideologías tomadas de la paranoia cruel de la Revolución Cubana, ideologías repudiadas por la mayoría del pueblo argentino.

Mientras resonaban como un desafío los cánticos “volvimos, estamos, todavía podemos ganar”, “volvimos, volveremos otra vez y volveremos al Gobierno como en el 73″, ese Primer Mandatario expresó sentirse igual que en esas épocas de militancia cuando coreaba similares estrofas por una Patria mejor, esa que hoy gracias a la ponderada Cámara de Casación que está llevando a cabo las megacausas por una “Justicia ordenada”, se cumplen con los planes vengativos de los victimarios que manejan los destinos de la Nación.

Yo estoy al límite – aclaró Néstor Kirchner – pero es ella quien tiene que tomar las banderas de nuestros hermanos – agregó cediendo la palabra a su sucesora, quien ratificó el bien ganancial e hizo gala de su futura representación, dejando perfectamente clara su plena disposición a profundizar la entrega completa de la Nación a esas minorías violentas y proponiendo su única política de estado conocida, la Señora centró esos esfuerzos bajo el nombre de la construcción de un mundo mejor.

En tanto su voz se alzaba exigiendo con memoria, con verdad y con justicia, Cristina Kirchner afirmó que un país sin justicia es un país desequilibrado, justamente cuando en la Argentina la Justicia espía con el ojo izquierdo para dictar sentencias y se ajusta a los libretos remitidos por los escribas de las organizaciones que responden a la defensa de cercenados derechos humanos que únicamente tutelan a subversivos, asesinos y delincuentes.

Hermoso día de sol – dijo la Señora Kirchner, sin animarse a decir esta vez “es un día peronista”, tal vez por que ya no hacía falta la ayuda de esos muchachos peronistas que le prestaron la marchita y los símbolos para esas puestas en escena con interpretación libre de una Eva crispada, las que fueran el trampolín para que los imberbes consiguieran nuevamente el espacio negado expresamente por el líder del Movimiento Justicialista y que ahora gracias a la ayuda de muchos que se siguen definiendo como peronistas, se ha posibilitado la entrega del país a esos subversivos que esperaban agazapados la oportunidad propicia.

Y la hora de la venganza ha sido dispuesta por ese matrimonio perverso que utlizando las banderas rojas busca lograr la perpetuidad de un ilegitimo poder montado en una parodia de gobierno y así cumplir con la aplicación de castigos que descargarán esos odios contenidos por mas de treinta años, dispuestos a cobrar todas las revanchas en nombre de los Jóvenes Idealistas.

Esa Señora que se afirma como abogada parece no haber interpretado los mas elementales y básicos principios de justicia ni la independencia de la misma en un estado republicano, castigando a los que cumpliendo con el deber asignado por un gobierno constitucional defendieron la Patria con sus vidas, cuando esta fue invadida por ejércitos armados de organizaciones subversivas que contaron con el apoyo de mercenarios extranjeros, en una loca aventura pergeñada por mentes desquiciadas.

Pero a la futura Presidente como a su esposo poco les importa el sufrimiento de los demás y solo parecen estar condicionados a los pedidos de su madre putativa Hebe de Bonafini y a esa abuela Estela de Carlotto a la que se pretende imponer como “Abuela Espiritual de la Nación”, las que serán quienes desde el 10 de Diciembre se convertirán en la sombra de la Señora para que esta no se permita un solo paso en falso sin la aprobación de ambas.

Flanqueada por Hebe de Bonafini y Estela de Carlotto la recién electa Presidente hizo su entrada triunfal en el predio de la Ex-ESMA, ahora convertido en Espacio de la Memoria, para cumplir con la entrega de la propiedad a sus nuevas dueñas.

Abriendo el acto un exultante Presidente destacó las acciones de esos hermanos, hoy conocidos como “Jóvenes Idealistas”, a los que calificó como héroes anónimos de sus principios y mostrándose altamente emocionado por la recuperación de la ESMA, aclaró “que está en manos de quienes tienen que estar”, como si se premiara a un terrorismo por asolar la Argentina e impuso la muerte de seres inocentes, solamente por la locura de tomar el poder en los años 70 para imponer ideologías tomadas de la paranoia cruel de la Revolución Cubana, ideologías repudiadas por la mayoría del pueblo argentino.

Mientras resonaban como un desafío los cánticos “volvimos, estamos, todavía podemos ganar”, “volvimos, volveremos otra vez y volveremos al Gobierno como en el 73″, ese Primer Mandatario expresó sentirse igual que en esas épocas de militancia cuando coreaba similares estrofas por una Patria mejor, esa que hoy gracias a la ponderada Cámara de Casación que está llevando a cabo las megacausas por una “Justicia ordenada”, se cumplen con los planes vengativos de los victimarios que manejan los destinos de la Nación.

Yo estoy al límite – aclaró Néstor Kirchner – pero es ella quien tiene que tomar las banderas de nuestros hermanos – agregó cediendo la palabra a su sucesora, quien ratificó el bien ganancial e hizo gala de su futura representación, dejando perfectamente clara su plena disposición a profundizar la entrega completa de la Nación a esas minorías violentas y proponiendo su única política de estado conocida, la Señora centró esos esfuerzos bajo el nombre de la construcción de un mundo mejor.

En tanto su voz se alzaba exigiendo con memoria, con verdad y con justicia, Cristina Kirchner afirmó que un país sin justicia es un país desequilibrado, justamente cuando en la Argentina la Justicia espía con el ojo izquierdo para dictar sentencias y se ajusta a los libretos remitidos por los escribas de las organizaciones que responden a la defensa de cercenados derechos humanos que únicamente tutelan a subversivos, asesinos y delincuentes.

Hermoso día de sol – dijo la Señora Kirchner, sin animarse a decir esta vez “es un día peronista”, tal vez por que ya no hacía falta la ayuda de esos muchachos peronistas que le prestaron la marchita y los símbolos para esas puestas en escena con interpretación libre de una Eva crispada, las que fueran el trampolín para que los imberbes consiguieran nuevamente el espacio negado expresamente por el líder del Movimiento Justicialista y que ahora gracias a la ayuda de muchos que se siguen definiendo como peronistas, se ha posibilitado la entrega del país a esos subversivos que esperaban agazapados la oportunidad propicia.

Y la hora de la venganza ha sido dispuesta por ese matrimonio perverso que utlizando las banderas rojas busca lograr la perpetuidad de un ilegitimo poder montado en una parodia de gobierno y así cumplir con la aplicación de castigos que descargarán esos odios contenidos por mas de treinta años, dispuestos a cobrar todas las revanchas en nombre de los Jóvenes Idealistas.

Esa Señora que se afirma como abogada parece no haber interpretado los mas elementales y básicos principios de justicia ni la independencia de la misma en un estado republicano, castigando a los que cumpliendo con el deber asignado por un gobierno constitucional defendieron la Patria, cuando esta fue invadida por ejércitos armados de organizaciones subversivas que contaron con el apoyo de mercenarios extranjeros, en una loca aventura pergeñada por mentes desequilibradas.

Pero a la futura Presidente como a su esposo poco les importa el sufrimiento de los demás y solo parecen estar condicionados a los pedidos de su madre putativa Hebe de Bonafini y a esa abuela Estela de Carlotto a la que se pretende imponer como “Abuela Espiritual de la Nación”, las que serán quienes desde el 10 de Diciembre se convertirán en la sombra de la Señora para que esta no se permita un solo paso en falso sin la aprobación de ambas.

Cuando una Presidente afirma “por lo que uno hace, por lo que uno cree y por lo que uno está dispuesto a dar su vida” se debería pensar que se está refiriéndose a la Patria, no a la subversión de la misma, algo que tanto ella como su esposo se han empeñado en conseguir.

Autor: Susana Sechi
Directora de la Historia Paralela

Email: susanasechi@gmail.com

Fuente:La Historia Paralela 

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