Una reina de utilería en Paraguay
Publicado por Ramiro Duran en Diciembre 2, 2007
Y la aprendiz de Presidente aterrizó en Paraguay para cumplir entre otras cosas con una serie de acuerdos y formalidades devenidos de esa interminable represa de Yaciretá que se ha convertido en materia irresuelta para el pueblo paraguayo, quien deberá amortizar una deuda eterna con la Argentina por medio de la energía que la faraónica obra produzca durante los próximos 43 años y que teóricamente estaba destinada a promover el desarrollo del país guaraní, una deuda que seguramente se incrementará por usurarios intereses y resultará como el cuento de nunca acabar.A diferencia de lo que ocurre en otras latitudes, ninguna asamblea ambientalista cortó las rutas de acceso ni efectuó acto de protesta alguno por la contaminación de pasteras argentinas que afectan al vecino país, fue así que la Señora Kirchner pudo llegar sin inconvenientes al lugar que había sido convocada para proceder a la inauguración parcial de las obras de canalización del arroyo Yaciretá junto al Presidente Nicanor Duarte Frutos.
Realizado el corte de cintas, ambos presidentes se dirigieron al sitio expresamente acondicionado para el evento, en ese trayecto se vio a la Presidente Electa, molesta como si mascullara palabras para si misma y ofuscada entregó su cartera al valet personal que la acompaña en toda ocasión.
Ocupando el lugar que se le había asignado en una preparada mesa, se pudo adivinar por el movimiento de labios sus quejas por las altas temperaturas reinantes, las que fueron paliadas con el uso de un abanico entregado diligentemente por su joven asistente.
Luego de un breve discurso sobre temas referentes al Mercosur y a la importancia de las obras energéticas dentro de lo que sería la unión latinoamericana, se le hizo la invitación a participar en una recepción preparada en su honor, la que incluía la actuación de conjuntos folklóricos y un brindis dispuesto por las autoridades del complejo Yaciretá, pero intempestivamente la Señora abrumada por el calor decidió desairar a sus anfitriones y abandonó raudamente el lugar a bordo de su helicóptero, sin atender las excusas ofrecidas por el mandatario paraguayo, quien ya no sabía como pedir perdón por los 40 grados que recalentaron esos momentos.
Dejando en evidencia que la diplomacia no forma parte de su estilo y que al igual que su esposo no es capaz de respetar ni a un país ni a su pueblo, Cristina Kirchner fue centro de las miradas atónitas de los presentes que no podían salir del estupor que les provocaba el desplante de quien afirma que representará a todos los argentinos.
Si es así como va a proceder en el futuro la Señora Kirchner, mejor que lo haga a título personal y asuma sus propias inconductas, ya que los argentinos han recorrido durante estos cuatro años por todas las vergüenzas ajenas, habidas y por haber por el proceder de su esposo, cuatro años mas de insolencia no ilustrada resultará imposible soportarlo y menos de parte de una reina de utilería adornada con laureles de plástico.
Autor: Susana Sechi
Directora de La Historia Paralela
Email: susanasechi@gmail.com
Fuente: La Historia Paralela


















